sábado, 24 de julio de 2010

RELATO IN THE CHECKING PLACE

Tras una jornada de “trabajo” algo agotadora… coge avión 6:45, vuela a París, como podría haber viajado a Estocolmo, Roma o NY, XQ NO ME HA DADO TIEMPO DE NADA. Tan solo de mirar algunas postales del Principito, en los bajos del pisazo donde he disfrutado del fitting de la firma para la que trabajo, en plena Avenida de la Opera. Tras la despedida cordial del diseñador y demás jefazos, he andado sin rumbo calle abajo, sin pinta giri por no llevar maleta, solo con un bolsaco vintage, unos vaqueros y una camisa blanca manchada de café, me he tropezado con la Brioche Dore, una cafetería en la que trabajó mi hermana cuando vivió un tiempo en París, compaginándolo con arquitectura. Para variar mi familia siempre presente dond quiera q vaya.
A la derecha unos Ángeles dorados, una escalinata y un monstruoso monumento verde agua, rebosante de luz, me saluda de nuevo, solo que a 28 grados y no a -8 como la última vez que le vi.
Vuelta al aeropuerto para coger el siguiente avión destino Madrid, me hayo frente a un sándwich que esta asqueroso y un chico castaño que no lo esta para nada…sera deportista pienso, por su complexión y ese polito…tennis, padel, polo???Seguro que es argentino y se ha pedido el mismo sándwich que yo!!! pero con cerveza, ya le he buscado nacionalidad y todo al pobre chaval.

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